Las decisiones que más impuestos ahorran se toman años antes del momento clave: la venta, la jubilación, la herencia. Cuando llega, ya es tarde para planificar.
La mayoría de empresarios no tiene clara la frontera entre su patrimonio personal y el de su empresa. Esa confusión genera estructuras que tributan mal justo cuando más dinero hay en juego.
Planificar el patrimonio es ordenar con criterio técnico y a largo plazo: estructuras societarias, sucesión empresarial, donaciones, plusvalías. No con parches de última hora, sino con tiempo.
Diseñamos la estructura holding que difiere y optimiza la tributación de dividendos y la futura venta de la compañía.
Planificamos el relevo con las reducciones de ISD aplicables, evitando que la sucesión se coma el negocio.
Calculamos la donación de dinero o inmuebles a hijos para minimizar ISD y plusvalía, y la tributación de la venta de empresa, piso o inversión.
Hablas con el abogado que diseña tu estructura, sin intermediarios. El 95% de los empresarios se queda tras la primera reunión.
No optimizamos un ejercicio: ordenamos el patrimonio para el momento que de verdad importa (venta, jubilación, herencia).
48 años de trayectoria y un enfoque medible: cada decisión, cuantificada en ahorro fiscal real.
Un abogado fiscalista revisa tu situación y te propone la estructura que protege lo que has construido.